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lunes, 18 de octubre de 2010

ESTUDIO SOBRE EL PODER ADICTIVO DE LAS DIFERENTES DROGAS



Las Drogas Mas Adictivas !



La revista In Health pidió a un grupo de expertos que puntuaran de 1 a 100 el poder de adicción de una serie de drogas. Se han tenido en cuenta dos factores: la facilidad para volverse adicto y la dificultad para abandonar la adicción. Aquí los resultados.

1 Nicotina



Puntuacion: 100 sobre 100

La nicotina es un alcaloide encontrado en la planta del tabaco (Nicotiana tabacum), con alta concentración en sus hojas.

2 Hielo o vidrio de metanfetamina (clorhidrato de metanfetamina inhalado)



Puntuacion: 98.53 sobre 100

El clorhidrato de metanfetamina consiste de pedazos de cristales transparentes parecidos al hielo, que se pueden inhalar fumándolos. La metanfetamina incrementa la actividad, reduce el apetito y produce una sensación general de bienestar. Excita receptores neuronales vinculados a las señales de recompensa y gratificación: produce euforia, alivia la fatiga y mejora el rendimiento en tareas simples.

3 Crack 


Puntuacion: 97.66 sobre 100

El crack es el nombre vulgar de un derivado de la cocaína; en concreto, del resultado de hervir clorhidrato de cocaína en una solución de bicarbonato de sodio y evaporar el agua.

4 Cristal de metanfetamina o Crystal Meth (clorhidrato de metanfetamina inyectado)



Puntuacion: 94.09 sobre 100

5 Valium (Diazepam)



El diazepam (diacepin, valium o metildiazepinona) es un fármaco con propiedades ansiolíticas, miorrelajantes, anticonvulsivantes y sedantes.

6 Quaalude (Metacualone)



Puntuacion: 83.38 sobre 100

El Metacualone es una droga sedante de efecto similar al de los barbituricos.

7 Seconal (Secrobarbital)




Puntuacion: 82.11 sobre 100

El secobarbital (Seconal) es una droga perteneciente a la clase de los barbitúricos. El secobarbital deprime la actividad cerebral; su acción inhibitoria sobre el sistema nervioso es generalizada.

8 Alcohol. 


Puntuacion: 81.85 sobre 100

9 Heroina



Puntuacion: 81.80 sobre 100

La heroína es una droga perteneciente a los opiáceos, que se incluye dentro de las sustancias depresoras del sistema nervioso central. La heroína se prepara a partir de la morfina, sustancia que se encuentra naturalmente en la adormidera, desde donde se extrae mediante cortes superficiales por donde supura latex (opio).

10 Crank 

Puntuacion: 81.09 sobre 100

El Crank es una forma de metanfetamina que suele esnifarse.

11 Cocaina



Puntuacion: 73.13 sobre 100

La cocaína es un alcaloide que se obtiene de la planta de coca. Es un estimulador del sistema nervioso y supresor del hambre.

12 Cafeina

Puntuacion: 72.01 sobre 100

La cafeína es un alcaloide del grupo de las xantinas cuyo consumo tiene efectos estimulantes sobre el sistema nervioso autónomo (estimula el estado de vigilia y la resistencia al cansancio) y sobre el corazón (provoca vasoconstricción).

13 PCP (Fenciclidina)



Puntuacion: 55.69 sobre 100

La fenciclidina, conocida por su abreviatura del inglés PCP, es una droga disociativa usada como agente anestésico que posee efectos alucinógenos y neurotóxicos. Se le conoce comúnmente como Polvo de ángel, Hierba mala o Píldora de la paz.

14 Marihuana (hierba de cannabis)



Puntuacion: 21.16 sobre 100

El cannabis es una sustancia psicoactiva tomada del cáñamo.

15 Extasis



Puntuacion: 20.14 sobre 100

El MDMA, M o éxtasis es una droga psicoactiva de origen sintético con propiedades estimulantes y empatógenas de sabor amargo. El MDMA se particulariza por sus efectos empatógenos, relativos a una sensación subjetiva de apertura emocional e identificación afectiva con el otro.

16 Hongos psilocibios 


Puntuacion: 17.13 sobre 100

Los hongos psilocibios son hongos que contienen sustancias psicoactivas tales como la psilocibina, psilocina, baeocistina o muscimol entre otros.

17 LSD



Puntuacion: 16.72 sobre 100

La dietilamida de ácido lisérgico o LSD es una droga psicodélica semisintética de la familia de la ergolina. Induce estados alterados de conciencia, comparados en ocasiones con los de la esquizofrenia o la experiencia mística. Coloquialmente, se la conoce como ácido o tripi.

18 Mescalina



Puntuacion: 16.72 sobre 100

La mescalina es un alcaloide de origen vegetal con propiedades psicodélicas y alucinógenas. Fue aislada del peyote por primera vez en 1896 y está también presente en algunas otras cactáceas como el San Pedro. Las formas vegetales suelen tomarse tras secar el cactus. 

MESCALINA


Es…

Trimetoxifeniletilamina, un alcaloide de origen vegetal que se encuentra en plantas como el peyote o el San Pedro. Tiene propiedades psicodélicas y alucinógenas.
Cómo distinguirla
La mescalina pura tiene el aspecto de pequeños cristales de color blanco rosáceo y sabor muy amargo.


Otras denominaciones
Mezcalina (con z) en América, mesca.

Un poco de historia
Fue aislada del peyote en 1896 por el farmacólogo Artur Heffter. Se le dio ese nombre porque se extrajo del peyote seco, conocido como ‘botón de mescal’(o mezcal).

Cómo se consume
Se administra por vía oral, chupándola, o intravenosa, es decir, inyectada.
¿Cómo sube? Efectos
  • La mescalina posee casi la misma estructura química que la adrenalina, por lo que actúa instalándose en los receptores de esta droga cerebral ocasionando alteraciones en la conciencia y en la percepción, principalmente a nivel visual. Produce mezclas de forma y color.
  • Hay una primera fase de euforia ante las nuevas sensaciones percibidas.
  • Luego, sobreviene un período de serenidad mental y lasitud muscular, donde la atención se desvía de estímulos perceptivos para orientarse hacia la introspección y la meditación.
  • Es una droga menos consumida y sus efectos son bastante impredecibles. Hay que tener en cuenta una vez más que éstos dependen del consumidor, las circunsatancias y la pureza.
  • Con el peyote, se habla mucho de la experiencia mística.
  • A nivel físico, aumenta el ritmo cardíaco y respiratorio y las pupilas se dilatan.

RENDIRSE ANTE LA ENFERMEDAD

Como adictos, todos experimentan el dolor, la soledad y la desesperación de la adicción. Muchos han hecho lo inimaginable para controlar el consumo de drogas, tratan de sustituir unas drogas por otras, creyendo que solo se tiene un problema con una droga en particular, limitan el consumo de drogas a ciertas horas y lugares, es posible que en algún momento hayan prometido dejar de consumir por completo; la adicción continua avanzando dominando incluso las mejores intenciones. 

La adicción es una enfermedad progresiva, su progresión puede ser rápida o lenta, pero siempre es cuesta abajo. Mientras se siga con el consumo, la vida empeorara cada vez más, es imposible describir la adicción de una forma que complazca a todo el mundo, sin embargo la enfermedad afecta de manera general en tres aspectos al individuo: mentalmente los obsesiona la idea de consumir, físicamente desarrollan una compulsión que los hace seguir consumiendo independientemente de las consecuencias y espiritualmente durante la adicción el individuo se vuelve totalmente egocéntrico. Para muchos adictos tiene sentido ver la adicción como una enfermedad, porque es progresiva, incurable y puede ser mortal, al menos que se le detenga.

Hay que ocuparse de todos los aspectos de la adicción, no solo de su síntoma más obvio: el consumo incontrolable de drogas. Los aspectos de la enfermedad son numerosos, cada quien puede descubrir de que forma la adicción lo afecta personalmente. Al margen de las consecuencias individuales que la adicción tiene en cada individuo, hay ciertas características comunes que todos comparten. Lo primero que debe abordar un adicto es la obsesión, la compulsión y la negación, lo que muchos han llamado un vacío espiritual. Al ir examinando en detalle y reconociendo todos los aspectos de la enfermedad, se comienza a entender la impotencia. A muchos les da problemas entender la idea de que, como adictos sean obsesivos y compulsivos. Pensar que esa palabra se le pudiera aplicar a un adicto les da escalofríos. Sin embargo la obsesión y la compulsión son aspectos de la impotencia, se tiene que entender y reconocer su presencia en la vida para que la admisión y aceptación sean completas. Para un adicto, la obsesión es ese flujo incesante de pensamientos relacionados con el consumo de drogas, quedarse sin ellas, conseguir más, y así sucesivamente. Simplemente no se pueden quitar esos pensamientos de la mente. La compulsión, es el impulso irracional de seguir consumiendo drogas, sin que importen las consecuencias. Simplemente no se puede parar. La negación es la parte de la enfermedad que hace que les resulte difícil, sino imposible, reconocer la realidad. Durante la adicción la negación protege al individuo de ver en que se ha convertido su vida. El individuo suele decir que si se dan las circunstancias correctas, aún puede controlar su vida y el consumo. Como el adicto es hábil para defender sus acciones, se niega a asumir la responsabilidad por el daño causado por su adicción. Puede creer que si lo intenta con fuerza, si sustituye una droga por otra, cambia de amigos, se muda de residencia, o de empleo, su vida puede mejorar; esos pretextos fallan repetidamente, pero el adicto sigue aferrados a ellos. A pesar de la evidencia, el adicto se puede negar a aceptar que tiene un problema con las drogas, se engañan creyendo que pueden consumir de nuevo sin problemas, justifican sus acciones a pesar del desastre creado por su adicción.

La parte espiritual de la enfermedad, que puede que solo reconozcan como una sensación de vació o soledad al intentar dejar la droga por primera vez, quizás sea uno de los aspectos de la adicción que resulte más difícil. Como esa parte de la enfermedad afecta al individuo de una forma tan profunda y personal, quizás les agobie la idea de aferrarse a cualquier programa de recuperación. Sin embargo es valido mencionar que nadie se recupera de la adicción de la noche a la mañana.
A medida que se empiezan a observar los efectos de la enfermedad, se puede determinar que la vida de un adicto se vuelve ingobernable. Se determina en todas las cosas que andan mal. Una vez más las experiencias son individuales, y varían mucho de un adicto a otro. Algunos se dan cuenta de que su vida se ha vuelto ingobernable porque sus emociones están fuera de control o porque se empiezan a sentir culpables del consumo de drogas, algunos lo han perdido todo: hogar, familia, empleo y amor propio, otros nunca aprenden del todo a funcionar como seres humanos, otros pasan largos tiempos en cárceles o instituciones, otros han estado muy cerca de la muerte. Fuera cuales fueran las circunstancias individuales, el comportamiento obsesivo, compulsivo y egoísta ha gobernado su vida, y el resultado final ha sido la ingobernabilidad.

Muchos llegan a ese estado de desastre total sin darse cuenta del problema que se tiene, debido al egocentrismo, hay casos en que son los últimos en enterarse de su adicción, algunos entran a un programa de recuperación convencidos por sus familiares o amigos, otros por el sistema judicial, en cualquiera de los casos las viejas ilusiones se desaparecen. Para poder enfrentar la realidad de la adicción solo basta con reemplazar la negación por la honestidad. Hay quienes recuerdan ese momento de claridad en que se vieron con su enfermedad frente a frente. Todas las mentiras, todas las pretensiones, todos los pretextos que se habían usado para justificar a donde los había empujado el consumo de drogas dejaron de funcionar. Lo que eran y quienes eran quedo más claro, ya no se puede seguir evitando la verdad.

Se sabe que un adicto no se puede recuperar sin la capacidad de ser honesto. Muchos llegan a cualquier programa después de años de deshonestidad; sin embargo, se aprende a ser honesto y se tiene que empezar a intentar. Aprender a ser honestos es un proceso continuo, que se debe practicar en absolutamente todos los aspectos de la vida. Todo tiene un comienzo y en este caso es al admitir la verdad del consumo de drogas y el problema que se tiene con ello, a partir de allí se comienza a practicar el principio espiritual de la honestidad, es entonces cuando se pasa a admitir la verdad de la propia vida. El adicto se enfrenta a lo que es y no a lo que podría o debería ser. Existen ciertas preguntas que pueden ayudar al adicto en esta fase: ¿puedo controlar el consumo de drogas? ¿Estoy dispuesto a dejar de consumir? ¿Estoy dispuesto a hacer lo necesario para recuperarme?. Esto ante la posibilidad de encontrar una nueva forma de vida o seguir en la adicción. 

Hay que empezar a liberarse de esos pensamiento ocultos llamados reservas, se deben aclarar, identificar y soltar; la mayoría las tiene, pueden ser de cualquier tipo, creer que pueden consumir algún tipo de droga porque jamás se tuvo problemas con ella, ponerles condiciones al proceso de recuperación, como mantenerse sin consumir solo si se cumplen sus expectativas, creer que todavía se pueden juntar con personas relacionadas con su adicción, creer que se puede volver a consumir después de cierto tiempo de abstinencia, etc, etc. Lo más importante que hay que saber sobre las reservas es que manteniéndolas, se esta apartando un lugar a la recaída. Es de recalcar que para comenzar un proceso de recuperación hay que dejar de consumir, la abstinencia total de todo tipo de drogas es la única forma de superare la adicción; si bien la abstinencia es el comienzo la única esperanza de recuperación es un profundo cambio emocional y espiritual.

El adicto debe estar dispuesto a hacer todo lo que haga falta para recuperarse, en el proceso se llegan a conocer ciertos principios espirituales, tales como la honestidad, la aceptación y la rendición; si se practican estos principios con rigurosidad, transformaran la percepción y la forma de ver la vida. Al empezar a practicar estos principios, puede que les parezca poco espontáneo, efectuar la admisión honesta de la enfermedad, quizás requiera un esfuerzo calculado de su parte. Aunque se admita la adicción, puede que el adicto todavía se pregunte si eso de verdad le va a funcionar. La aceptación de la enfermedad va más allá de la admisión consciente. Cuando se acepta, se tienen esperanzas de recuperación, se comienza a creer a un nivel más profundo que la recuperación es posible. El adicto comienza a desprenderse de sus dudas y se va adaptando verdaderamente a su enfermedad, se abren al cambio, hay rendición.

A medida que el adicto se va identificando con su enfermedad, descubre que la rendición no es lo que pensaba. En el pasado, probablemente lo consideraba como algo que solo era para los débiles y los cobardes. Solo se veían dos opciones, seguir luchando para controlar el consumo o hundirse por completo y que la vida se hiciera pedazos. Poco a poco se va descubriendo que la rendición implica abandonar las reservas y estar dispuesto a abordar la vida de una forma diferente, el proceso de rendición es completamente individual, solo el individuo sabrá cuando lo a logrado. Se hace hincapié en la rendición porque es precisamente el factor clave en todo proceso de recuperación. Cuando el individuo se rinde ante las drogas sabe de corazón que no puede con ellas y que su vida es ingobernable ante ellas, en pocas palabras la vida del adicto es dominada por las drogas. Solo así cesará la lucha y el individuo empezará a experimentar una sensación de alivio.

Por mucho que se haya luchado, al fin se llega a un punto de rendición, en el que el individuo se da cuenta de que no puede dejar de consumir drogas sin ayuda. Se está en capacidad de admitir la impotencia ante la adicción, se dan por vencidos totalmente. La paradoja de esta admisión es evidente, siempre que se piense que se puede controlar el consumo de drogas, se estará casi obligado a seguir consumiendo, en cuanto se admita que se es impotente, no se tiene porque volver a consumir. Es un indulto a la condena de tener que consumir, es el regalo más grande que se puede recibir, pues puede salvar la vida.

Se esta comenzando una nueva forma de vida que ofrece alegría y felicidad. Sin embargo, la recuperación no exime del dolor. Vivir la vida tal cual es, combina momentos de felicidad con momentos de tristeza. Acontecimientos maravillosos se mezclan con momentos de dolor, en los sucesos de la vida se experimentaran toda la gama de sentimientos.

Si se mira honestamente en que se convierte la vida de un adicto, se reconocerá la impotencia e ingobernabilidad de su vida. Si se dejan atrás las reservas, se acepta la adicción y se logra la rendición; se experimentara la esperanza que ofrece la recuperación. El adicto se dará cuenta de que ya no puede seguir como estaba, estará listo para un cambio y para probar otro camino...

¿PORQUÉ ES TAN EFICAZ LA TERAPIA DE GRUPO?

El grupo es más efectivo en términos económicos que la visita individual porque permite tratar a varias personas en el espacio de tiempo que se trata a una o dos personas. El tratamiento de grupo facilita que el paciente tenga un feedback con los otros miembros en relación a sus sentimientos, a escuchar y comprender sentimientos y emociones de otras personas, a no ser el foco de atención y a compartir la atención y el tiempo con otras personas. En el grupo se puede:

  1. Aprender por imitación de modelos

  1. Transmitir esperanza y confianza en la recuperación

  1. Compartir información sobre drogas y problemas relacionados

  1. Reconocer, anticipar y enfrentar situaciones de riesgo

  1. Facilitar el insight y la introspección

  1. Disminuir la tendencia a la negación y a la minimización

  1. Aumentar la motivación para la abstinencia total

8. Responder a la necesidad de los adictos de sentirse aceptados

Por otro lado, también se dan casos que es mejor no incorporar a grupos. Son las personas con un fuerte componente paranoico, las personas que precisarían toda la atención del grupo y aquellos que muestren una resistencia extraordinaria. Ciertas patologías psiquiátricas o estados evolutivos de las mismas pueden distorsionar un grupo para abandonar las drogas.

En la terapia de grupo el profesional es un moderador y el principal transmisor de información son los otros miembros del grupo, reservando el profesional el papel de moderador. Los grupos pueden ser mixtos (pacientes y familiares). Estos grupos son muy útiles para que las parejas reconozcan los síntomas del paciente y algunos propios como la codependencia.

La puntualidad, la regularidad, el respeto y la discreción son normas generales en todos los grupos, al igual que la no violencia ni física ni verbal hacia el terapeuta o hacia otros miembros del grupo y no acudir intoxicado al grupo. La abstinencia es una norma clave para el buen funcionamiento del grupo. En caso de recaída, el terapeuta puede ayudar a verbalizarla y el grupo a superarla. En caso de ausencia continuada al grupo, el terapeuta puede, coordinando con el terapeuta individual, enviar una carta o telefonear interesándose por el paciente, ya que de esta manera se pueden aclarar los motivos y animarle a volver o a ser derivado a terapia individual. Las ausencias deben de elaborarse en el grupo porque este vive con ansiedad los abandonos de los otros miembros. Se recomienda respetar las opiniones de los otros miembros y del moderador (terapeuta) y avisar si no se puede asistir.

CAUSAS DE LA ADICCIÓN

Muchas de las personas consumen alcohol y otras sustancias adictivas y no desarrollan una adicción a esas sustancias. En este sentido cobra gran relevancia conocer los factores de vulnerabilidad. Una de las posibles causas (aunque no tiene una causa clara ni un tratamiento predeterminado) es que algunas personas tienen una predisposición especial a nivel neurológico. Podríamos decir que ciertas áreas de su cerebro son más susceptibles a desencadenar una dependencia. Si estas personas empiezan a consumir sustancias adictivas, seguramente terminarán desarrollando una trastorno por dependencia. El resto, quienes no la desarrollan a pesar de haber consumido, es simplemente por no poseer esa predisposición neurológica.

Según la teoría neurobiológica, las drogas tendrían una notable capacidad para aumentar los niveles del neurotransmisor dopamina en el cerebro. Lo que provoca la sensación de euforia o “subidón”. Los sujetos adictos a una sustancia, se habitúan a altas concentraciones de dopamina, de este modo, actuarían de forma compulsiva para buscar los efectos deseados en cada momento.

CLASIFICACIÓN DE LAS ADICCIONES/TRASTORNOS ASOCIADOS

a)  Clasificación de las adicciones

La drogodependencia normalmente se refiere a las sustancias psicoactivas, pero actualmente contamos con suficientes casos clínicos como para poder hablar también de adicciones psicológicas. No es exagerado señalar que ciertas conductas, como compras compulsivas, el juego patológico, la adicción a Internet, la adicción a la comida (sobreingesta compulsiva), el ejercicio físico desmesurado,etc., pueden considerarse psicopatológicamente como adicciones.

TIPOS
VARIANTES MÁS COMUNES
Psicológicas
  • Juego patológico
  • Adicción al sexo
  • Adicción a las compras
  • Adicción a la comida
  • Adicción al trabajo
  • Adicción al teléfono
  • Adicción a Internet
  • Adicción al ejercicio físico
Químicas
  • Adicción a los opiáceos
  • Alcoholismo
  • Adicción a la cocaína y a las anfetaminas
  • Adicción a las benzodiacepinas
  • Tabaquismo

b) Síntomas y trastornos asociados

Es frecuente observar problemas con varias drogas y cada vez es más difícil encontrar un adicto puro a una única sustancia. En nuestro contexto, las personas diagnosticadas de dependencia al alcohol es frecuente que presenten dependencia a la nicotina; la adicción a la cocaína está muy ligada al consumo de alcohol y es frecuente el doble diagnóstico. Los adictos a heroína consumen otras sustancias y pueden ser diagnosticados de dependencia o abuso de otros depresores como benzodiacepinas y alcohol o de alucinógenos como el cannabis.

La prevalencia de trastornos mentales en las personas diagnosticadas de dependencia de drogas es superior a la de la población general. En los adictos a opiáceos los trastornos más frecuentes son los del estado de ánimo (sobre todo depresión mayor), alcoholismo y trastornos de personalidad (sobre todo personalidad antisocial) (Khantzian y Treece, 1985; Rounsaville, Weissman, Kleber y Wilber, 1982). Es complicado establecer la relación causa-efecto y las condiciones de su mutua influencia.

El consumo de drogas produce alteraciones en la personalidad, alteraciones psicológicas y trastornos psiquiátricos. En algunos casos el trastorno antecede y es independiente del consumo de drogas. En otros casos el consumo de drogas puede provocar un trastorno mental. La intoxicación por alucinógenos puede producir un trastorno psicótico en donde es complicado establecer si éste se cronifica cuando existe una personalidad premórbida adecuada o si el riesgo es el mismo para todas las personas. El consumo prolongado de cocaína puede producir una alteración denominada psicosis de la cocaína, de talante paranoico, muy similar a la producida por el consumo de anfetaminas. Se han descrito alteraciones de tipo psicótico, depresivo y ansioso relacionadas con el consumo de éxtasis y se empiezan a publicar informes sobre sus secuelas neurológicas.

Los adictos a drogas presentan trastornos somáticos directamente relacionados con su adicción. En el alcoholismo son frecuentes las alteraciones hepáticas que pueden conducir a una cirrosis. Las condiciones de marginación de algunos alcohólicos aumentan el riesgo de tuberculosis. Las personas que se inyectan drogas son el colectivo más proclive a padecer enfermedades como sida, hepatitis y tuberculosis. Las complicaciones médicas más frecuentes asociadas al consumo de cocaína son de índole cardiovascular, perforación del tabique nasal y las asociadas a la vía de administración. Entre las reacciones adversas del consumo de éxtasis destacan las hipertermias malignas, los accidentes cerebro-vasculares, las hiponatremias y las insuficiencias hepáticas agudas. 

Es bueno comunicarnos: RAZONES INTERESANTES PARA DEJAR DE FUMAR

Es bueno comunicarnos: RAZONES INTERESANTES PARA DEJAR DE FUMAR: "* A los 20 minutos, la tensión y el ritmo cardíaco recuperan su nivel normal. * A las 8 horas, sube la concentración de oxígeno y se redu..."

Es bueno comunicarnos: ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

Es bueno comunicarnos: ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS: "Alcohólicos Anónimos (acrónimo AA) es una comunidad de enfermos alcohólicos, no lucrativa, espiritual, que realiza reuniones entre sus miem..."

PALABRAS REALES DE UN COADICTO


COADICCIÓN
LOS FAMILIARES DE LOS ALCOHÓLICOS ESTAMOS EMFERMOS. Padecemos de un miedo que nos desborda, una gran ansiedad, tememos por las reacciones del enfermo pero también por las nuestras. Nos sentimos culpables, nos baja la autoestima, nos falta el valor para enfrentarnos a las reacciones que pueda tener el enfermo y a nuestros propios sentimientos. A veces sentimos rabia, otras un gran resentimiento. A menudo no sabemos poner límites, no tenemos valor. Vivimos en un continuo estado de alerta. Estamos asustados, atrapados en unos sentimientos que no podemos compartir con nadie, muchas veces incluso con nadie de nuestra propia familia, entonces nos aislamos, nos encerramos en nosotros mismos. No sabemos como sacar tanto dolor, y nos castigamos de muchas formas. Hasta que no aprendemos a cuidarnos dejamos que nos hagan daño.
También hemos de aprender a vivir de otra manera, la que tenemos no nos vale. Cambiamos, evolucionamos y puede que incluso nos hagamos mejores personas. Pero este proceso es muy duro, porque para aprender nuevas pautas de comportamiento hemos de esforzarnos mucho. Cuando estamos decididos a cambiar, nuestras antiguas creencias ya no nos sirven. Aprendemos a pensar, actuar e incluso a hablar de forma diferente a como lo hacíamos. Ya no somos aquellos seres inseguros y temerosos.
Pero siempre hemos de recordar de donde venimos, cual es la enfermedad por la que hemos estado afectados. No hemos de bajar la guardia y sobre todo hemos de respetarnos, ya que lo mas común es que los otros enfermos no lo hayan hecho. Hemos de querernos a nosotros mismos y decírnoslo cada día. Algún día volveremos a vivir de manera que consideremos digna, mientras tanto debemos trabajarnos cada día. El dolor y la angustia disminuirán poco a poco pero no pueden desaparecer de un día para otro, todo requiere su tiempo...

jueves, 14 de octubre de 2010

¿PROBLEMAS DE DROGADICCIÓN?

Hay varios síntomas del abuso de drogas que pueden ser reconocidos como señales de peligro. Debemos aclarar, sin embargo, que la presencia de uno o dos de ellos solamente no siempre indica problemas de las drogas, puede revelar otras causas ya que no es fácil a simple vista reconocer a una persona que esta bajo los efectos de una droga porque se puede confundir con otros estados emocionales. Sin embargo, el listado de las siguientes situaciones puede ayudar:

-Cambios repentinos de la personalidad y excesos de mal humor sin explicación de causa aparente.


-Notable caída en el rendimiento escolar o abandono de los estudios.



-Alejamiento de la compañía de otras personas .

-Pérdida de interés en las actividades favoritas, tales como deportes y hobbies.

-Aumentos de infracciones de transito.

-Incorporación a un nuevo grupo de compañeros de la misma edad.

-Recepción de llamadas telefónicas de personas desconocidas.

-Aumento de conflictos y peleas en el seno de la familia.

-Excesiva hostilidad para con los demás.

-Ojos enrojecidos.

-Presencia de instrumentos necesarios al consumos de drogas, sospechosa aparición de comprimidos frascos de colirio, jarabes y envases de medicamentos.

-Acentuadas alteraciones en el apetito.

-Falta de motivación, incapacidad para cumplir con las responsabilidades.


-Distracción, risas excesivas.


-Actividades antisociales tales como mentir, robar, faltar al colegio, etc.

-Cambios en los hábitos de higiene y en la alteración de la apariencia personal.

-Actitudes furtivas o impulsivas, uso de anteojos obscuros aunque no haya exceso de luz.

-Uso de camisas de mangas largas incluso los días calurosos.

-Reacción defensiva cuando se mencionan las drogas y el alcohol en la conversación.

-Aumento de la fatiga e irritabilidad, sueño interrumpido.

-Desaparición de objetos de valor.

-Falta de expresión en el rostro; monotonía en la voz.

-Uso de los equipos de sonido a todo volumen y cambio del día por la noche.

-Afecciones bronquiales y otros problemas de salud.

-Depresión emocional; frecuente mención del tema del suicidio.

-Aliento alcohólico.

-Confusión sobre el lugar, hora y día.

-Crisis de miedo o temor exagerado.

-Insomnio.

-Tos crónica.

-Apariencia de borrachera.

-Dificultad para coordinar movimiento.

-Aspecto somnoliento o atontado.

-Congestión en nariz y garganta.

-Habla mucho sin parar.

-Temblores.

-Excesiva calma o lentitud.

-Crisis de risas inmotivadas.

-Hablar traposo u en voz alta.

-Nauseas.

-Excesivo dolor de cabeza.

-Lenguaje incoherente.

-A veces oye, ve o siente cosas que no existen.

    martes, 12 de octubre de 2010

    25 años Unidad Alcohología

    El pasado 29 de mayo del 2009 tuvo lugar en la sala Farreras Valentí del Hospital Clínic un acto de celebración de los 25 años de la Unidad de Alcohología del hospital, con el título ‘El tratamiento del alcoholismo en Cataluña: pasado, presente y futuro’, que fue también un acto de homenaje al Dr. Lluís Bach, uno de los líderes en el ámbito del alcohol en los años 60 junto con el Dr.Francesc Freixa y sus respecrivos equipos, que estuvo en los inicios de la Unidad y la llevó adelante de forma tenaz y discreta durante los años más difíciles de su funcionamiento.

    DROGAS Y SEXO

    La conducta sexual se encuentra influenciada por múltiples factores, entre ellos, los efectos químicos inducidos por determinadas sustancias. Es por ello que resulta difícil determinar fehacientemente el efecto de una sustancia determinada, ya que la respuesta que dicha sustancia es capaz de producir en una persona depende de la interacción de factores tales como: dosis y acción farmacológica de la sustancia, situación personal como la predisposición y la expectativa que se genere en la persona sobre los efectos de la droga, su relación habitual con su pareja sexual y la personalidad del individuo.
    Por todo esto, el efecto que producirá una sustancia química sobre la conducta sexual de una persona es diferente en cada individuo, dependiendo de la interacción de los factores mencionados anteriormente.
    Los mecanismos por los cuales influyen las drogas en la respuesta sexual, incluyen fundamentalmente una alteración química de los nervios o vasos sanguíneos encargados de regular dicha respuesta, dificultando el mecanismo de erección u orgasmo. En otros casos, a nivel cerebral, interfieren con el impulso sexual.
    En el hombre, los efectos de las drogas han podido demostrarse con mayor exactitud debido a que la respuesta sexual es más visible y por ende más cuantificable. Aunque existen datos fehacientes de que al afectar el interés sexual, los efectos son similares en ambos sexos.

    El Alcohol en el Sexo
    El alcohol en dosis bajas disminuye las inhibiciones sexuales, no pudiendo demostrarse que incremente el placer sexual. A medida que se aumenta la ingesta, se perturba la fase de excitación, llegando a inhibirse el deseo sexual.

    El alcohol es una sustancia que deprime las funciones del sistema nervioso central y en un primer momento lo hace con las funciones cerebrales que controlan el miedo provocando desinhibición y disminuyendo la ansiedad. Pero a medida que se incrementa la dosis decrece el nivel de conciencia y comienzan a bloquearse las funciones intelectuales.

    Se ha demostrado que, incluso en cantidades moderadas, suprime notablemente la erección en el hombre y disminuye la presión de pulso en la vagina en las mujeres.
    En definitiva, mejoraría de alguna manera las relaciones sexuales pero solo cuando existe un estado de ansiedad relacionado con la conducta sexual. Esto es así mientras la cantidad ingerida de alcohol sea la necesaria para provocar el efecto desinhibitorio deseado sin ejercer un efecto negativo en la excitación. El problema es que origina una tolerancia que obliga a ir aumentado en forma progresiva las dosis de alcohol para conseguir el mismo efecto.
    Cuando el consumo es excesivo y prolongado aparecen múltiples disfunciones a nivel genital, como consecuencia de las alteraciones neurológicas permanentes que esta adicción provoca. La impotencia es generalmente la disfunción sexual más común. También se observa alteración de la conducta como agresiones, degradación de la pareja, celos excesivos y pérdida de la autocrítica.

    Otras Drogas
    Muchos alucinógenos, sobre todo el LSD y la marihuana, son utilizados por muchas personas como afrodisíacos; pero su efecto puntual sobre la conducta sexual no ha podido demostrarse con certeza. Si se ha demostrado que el consumo crónico de marihuana disminuye los niveles de testosterona y puede alterar la producción de espermatozoides.

    Las anfetaminas son drogas que ejercen un efecto estimulante del sistema nervioso, muchos consumidores afirman que en dosis elevadas aumenta su interés por el sexo, la confianza y relajación. Aunque en muchos casos luego de habituarse a su uso, resulta muy difícil mantener relaciones sexuales sin ella.

    El éxtasis ha alcanzado en los últimos años una fama desmedida por los efectos que desencadena en la conducta sexual, motivo por el cual muchos la llaman la droga del amor, ya que disminuye las inhibiciones y facilita la comunicación. Pero provoca alteración de la libido y de la fase de excitación.
    La cocaína es también una sustancia estimulante del sistema nervioso. Su efecto depende en última instancia de las expectativas generadas en la persona. Sus efectos son muy controvertidos, algunas personas refieren que aumenta la duración de la erección, el deseo y provoca orgasmos muy breves e intensos. Aunque la mayoría afirma que disminuye la erección luego de su consumo.
    En cuanto al tabaco, existen muchos estudios que afirman que actúa como un importante factor de riesgo para el desarrollo de impotencia al poseer un efecto vasoconstrictor disminuyendo la circulación a nivel genital.

    ¿CÓMO PREVENIR UNA RECAÍDA?

    Una persona en recuperación puede comenzar a mostrar síntomas de una recaída mucho antes del consumo. Poder indentificar estos síntomas y tratarlos a tiempo puede ayudar a prevenir una recaida:
    1. Retorno del pensamiento obsesivo con respecto al uso: Podrian ser pensamientos relativos al uso, sueños o deseos de usar que vuelven luego de que habían desaparecido.
    2. Actitud de desafío con respecto al plan de recuperación: Volver a los lugares de riesgo, volver a ver las personas relacionadas con el uso.
    3. Descuidar el plan de recuperacion: Dejar de ir a reuniones, o faltar a las citas con el terapeuta, dejar de leer o hacer ejercicio.
    4. Aislamiento o pérdida de contacto: con las nuevas relaciones de recuperación.
    5. Irritabilidad: especialmente en las relaciones significativas del adicto.
    6. Obsesión con la imagen o los defectos físicos: dietas excesivas, preocupación excesiva acerca del peso.
    7. Sentimientos de depresión y ansiedad flotantes: sobrevienen estados emocionales incómodos que no necesariamente se relacionan con ningún evento externo.
    8. Renacen o se exaltan los resentimientos hacia otras personas.
    9. Discusiones frecuentes en el hogar y la familia.
    10. Defensividad al hablar del tema de su recuperación o al ser retroalimentados.
    11. 1Insomio, intranquilidad y dificultad para descansar.
    12. 1Preocupación obsesiva por el dinero y por la seguridad financiera.
    Estos son solo algunos de los síntomas relacionados al síndrome de la recaída. Cada persona es diferente y por lo tantro mostrará síntomas propios, pero en general es marcadamente notable la presencia y evolución de este síndrome. Una de las paradojas de la recaída es que mientras mas marcados son los síntomas, menos capacidad tiene el adicto para poder aceptar las críticas constructivas de las personas que lo rodean, y que podrian preocuparse por la posibilidad de una recaída.


    El proceso de recaída puede ser detenido ya sea por la propia iniciativa o por la intervencion de personas que rodean al adicto y que le sirven de apoyo tales como familiares, terapistas o compañeros de grupo.