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martes, 12 de octubre de 2010

DROGAS Y SEXO

La conducta sexual se encuentra influenciada por múltiples factores, entre ellos, los efectos químicos inducidos por determinadas sustancias. Es por ello que resulta difícil determinar fehacientemente el efecto de una sustancia determinada, ya que la respuesta que dicha sustancia es capaz de producir en una persona depende de la interacción de factores tales como: dosis y acción farmacológica de la sustancia, situación personal como la predisposición y la expectativa que se genere en la persona sobre los efectos de la droga, su relación habitual con su pareja sexual y la personalidad del individuo.
Por todo esto, el efecto que producirá una sustancia química sobre la conducta sexual de una persona es diferente en cada individuo, dependiendo de la interacción de los factores mencionados anteriormente.
Los mecanismos por los cuales influyen las drogas en la respuesta sexual, incluyen fundamentalmente una alteración química de los nervios o vasos sanguíneos encargados de regular dicha respuesta, dificultando el mecanismo de erección u orgasmo. En otros casos, a nivel cerebral, interfieren con el impulso sexual.
En el hombre, los efectos de las drogas han podido demostrarse con mayor exactitud debido a que la respuesta sexual es más visible y por ende más cuantificable. Aunque existen datos fehacientes de que al afectar el interés sexual, los efectos son similares en ambos sexos.

El Alcohol en el Sexo
El alcohol en dosis bajas disminuye las inhibiciones sexuales, no pudiendo demostrarse que incremente el placer sexual. A medida que se aumenta la ingesta, se perturba la fase de excitación, llegando a inhibirse el deseo sexual.

El alcohol es una sustancia que deprime las funciones del sistema nervioso central y en un primer momento lo hace con las funciones cerebrales que controlan el miedo provocando desinhibición y disminuyendo la ansiedad. Pero a medida que se incrementa la dosis decrece el nivel de conciencia y comienzan a bloquearse las funciones intelectuales.

Se ha demostrado que, incluso en cantidades moderadas, suprime notablemente la erección en el hombre y disminuye la presión de pulso en la vagina en las mujeres.
En definitiva, mejoraría de alguna manera las relaciones sexuales pero solo cuando existe un estado de ansiedad relacionado con la conducta sexual. Esto es así mientras la cantidad ingerida de alcohol sea la necesaria para provocar el efecto desinhibitorio deseado sin ejercer un efecto negativo en la excitación. El problema es que origina una tolerancia que obliga a ir aumentado en forma progresiva las dosis de alcohol para conseguir el mismo efecto.
Cuando el consumo es excesivo y prolongado aparecen múltiples disfunciones a nivel genital, como consecuencia de las alteraciones neurológicas permanentes que esta adicción provoca. La impotencia es generalmente la disfunción sexual más común. También se observa alteración de la conducta como agresiones, degradación de la pareja, celos excesivos y pérdida de la autocrítica.

Otras Drogas
Muchos alucinógenos, sobre todo el LSD y la marihuana, son utilizados por muchas personas como afrodisíacos; pero su efecto puntual sobre la conducta sexual no ha podido demostrarse con certeza. Si se ha demostrado que el consumo crónico de marihuana disminuye los niveles de testosterona y puede alterar la producción de espermatozoides.

Las anfetaminas son drogas que ejercen un efecto estimulante del sistema nervioso, muchos consumidores afirman que en dosis elevadas aumenta su interés por el sexo, la confianza y relajación. Aunque en muchos casos luego de habituarse a su uso, resulta muy difícil mantener relaciones sexuales sin ella.

El éxtasis ha alcanzado en los últimos años una fama desmedida por los efectos que desencadena en la conducta sexual, motivo por el cual muchos la llaman la droga del amor, ya que disminuye las inhibiciones y facilita la comunicación. Pero provoca alteración de la libido y de la fase de excitación.
La cocaína es también una sustancia estimulante del sistema nervioso. Su efecto depende en última instancia de las expectativas generadas en la persona. Sus efectos son muy controvertidos, algunas personas refieren que aumenta la duración de la erección, el deseo y provoca orgasmos muy breves e intensos. Aunque la mayoría afirma que disminuye la erección luego de su consumo.
En cuanto al tabaco, existen muchos estudios que afirman que actúa como un importante factor de riesgo para el desarrollo de impotencia al poseer un efecto vasoconstrictor disminuyendo la circulación a nivel genital.

DROGAS Y SEXO

La sexualidad, desde un abrazo o unos besos hasta una penetración, bajo los efectos de las drogas puede tener una doble cara.

EN LAS RELACIONES ERÓTICAS CON DROGAS PUEDE QUE…

Pareja bajo los efectos de las drogas
  • Tengamos menos vergüenza…
  • Nos ayude romper barreras que tenemos al relacionarnos con l@s demás:
    • Hablamos más (o menos).
    • Nos acercamos más (o menos).
    • Nos soltamos más (¡o nos encerramos más en nosotros!).
    • Nos lanzamos sin red y sin prever las consecuencias.
    • No nos fijemos y no respetemos los deseos de la otra persona.
  • Nos equivoquemos de persona:
    • No la conocíamos (quizás ni recordamos su cara al día siguiente) y éso nos hace sentir mal.
    • Como la otra persona tiene pareja, puede que nos busquen para que demos una explicación que posiblemente no tenemos.
    • Tenemos pareja y quizás la perdamos, o no, pero seguro que nos sentimos fatal y hacemos daño.
    • La otra persona lo buscaba hace tiempo y nosotr@s le evitábamos; y después de lo que ha pasado herimos sentimientos (del/de la otr@ y/o nuestros).
  • Lleguemos más lejos de lo que queríamos y…
  • Perdamos alguna buena oportunidad si vamos muy pasad@s:
    • Pasan de nosotr@s totalmente.
    • Quizás le caemos fatal a la persona que nos gusta: estamos plastas, decimos chorradas sin gracia…
    • Cortemos el rollo a otras personas.
¡¡¡Tener relaciones sexuales yendo cieg@s puede acabar muy mal. Podemos pasar de la protección (embarazo, bichos…), llenarnos de miedos y angustias innecesarias o sentirnos fatal por haberlo hecho con quien no queríamos y de la forma menos prevista.!!!

POR ÉSO TE RECOMENDAMOS QUE:

  • La mejor manera de disfrutar de las relaciones y del sexo (llegue hasta donde llegue) es ser consciente, sin perdernos ningún detalle.
  • Si cuando tomamos alguna droga nos descontrolamos fácilmente, podemos acabar haciendo cosas de las que después nos arrepentimos. Tenemos diferentes posibilidades:
    • No tomemos tanto (para no perder el control).
    • No tomar nada.
    • Si hablamos de alcohol, mejor bebidas suaves: cerveza, claras… O poco alcohol en el cubata.
    • Aguantar con conciencia y control toda la noche, para saber qué queremos hacer y qué no (hasta el final).
  • No demos por hecho en que sea la otra persona la que llevará los preservativos (si los vamos a necesitar).
  • Si alguien nos invita a tomar alguna droga (es más fácil que sea un tío), quizás nos está tirando los trastos. Aceptarla a veces implica entrar en su juego:
    • Si esta última es la que nos acabará de tumbar, quizás mejor no tomarla.
    • Siempre podemos explicarle que sin necesidad de invitarnos también nos gustará hablar con él o con ella (si es éso lo que queremos).
    • También podemos preguntarle si se confundirá, en caso de que nos dejemos invitar.
  • Recuerda que las chicas ¡nos la jugamos más!:
    • Es más fácil que nos arrepintamos si las cosas no van bien después de una noche de fiesta (aunque a los tíos también les puede pasar).
    • Nos preocupamos más de nuestra intimidad.
    • Quizás valoramos más conocer a la otra persona y nos gustan menos los ligues de una noche.
    • Tenemos más riesgos en la sexualidad (con las infecciones y con embarazarse).
Nuestra recomendación es que evites las relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol y otras drogas. Aunque escuches muchas historias donde las drogas te lo facilitan, la excitación y el orgasmo se lleva mal con los “kolokones”. Te puedes perder muchas sensaciones, controlas menos y puedes llevarte más sustos que placer.